viernes, 5 de septiembre de 2014

Hay que prácticamente nacer de nuevo
para entender de Dios.
(Juán 3, 3)

De tal manera Dios nos amó
que vino a llevarse nuestros pecados
transformado en Dios Hijo.
(Juán 3, 16)

Cualquier pozo de dónde bebas
volverá a darte sed; en cambio de mí
hallarás una saciedad incomparable.
(Juán 4, 14)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.