Hay que prácticamente nacer de nuevo
para entender de Dios.
(Juán 3, 3)
De tal manera Dios nos amó
que vino a llevarse nuestros pecados
transformado en Dios Hijo.
(Juán 3, 16)
Cualquier pozo de dónde bebas
volverá a darte sed; en cambio de mí
hallarás una saciedad incomparable.
(Juán 4, 14)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.